jueves, 29 de marzo de 2012

Si no crees; ¿por qué lo miramos?

            ¿Cree usted en los horóscopos? Hay que ver, una palabra tan rara y casi todo el mundo sabe a lo que alude. Aunque algunos no lo sepan, es una voz griega que significa “el que sabe mirar el reloj” y por extensión, cualquier instrumento astronómico. Es una creencia muy compleja y curiosamente antiquísima. Consiste en “averiguar” lo que nos espera, “ese” futuro incierto, a través de lo que “nos dice” la posición de los astros en el día de nuestro nacimiento.
            La cuestión está en que las interpretaciones pueden ser muy variadas e incluso contradictorias. Según eso, los que nacen en determinadas fechas (cada uno de los doce signos del zodíaco) tendrían ciertos rasgos de carácter que les debían de ser comunes.
            Esa creencia produce un efecto real. Una persona se identifica más con otra por el hecho de que coinciden en el mes de nacimiento. Aunque también se establece una misteriosa solidaridad, si sabemos el año, el mes, el día; pero si además sabemos que el año fue bisiesto, y si el día de la semana era martes por ejemplo; ¿qué nos quedaría ya por saber?, la hora en que vino al mundo; pues también la podemos saber. Todo eso hace coincidir unos determinados rasgos de su carácter, los cuales de alguna manera se reflejan en la persona, siempre que asomen algunos puntos de escepticismo, entre otras razones, porque el carácter de todos fluctúa mucho con el tiempo.
            En definitiva esa es la combinación. Aunque no se puede creer del todo en la astrología puesto que es muy difícil demostrar que las posiciones de los astros puedan influir en nuestra vida.
            Por lo menos se puede decir que la confianza en el horóscopo no hace mal a nadie. Todo pertenece al capítulo de lo irreal como tantos aspectos de la vida emotiva.
            Es curioso que la palabra “influencia” derive del italiano influenza, que es la idea que utilizaban los astrólogos medievales para indicar la conexión entre los astros y las enfermedades.
            En realidad nada se puede probar (como ya imaginábamos). Todo es puro azar. Habrá que seguir investigando, a no ser que usted piense que son ganas de perder el tiempo. De todas formas se lo preguntaré de esta manera: ¿Cree usted que todo esto de los horóscopos son una pérdida de tiempo? Si es así, no será la única.
           
Meditación: Las personas que no han pasado a través del infierno de sus pasiones, no las llegarán a superar nunca.

miércoles, 21 de marzo de 2012

"La solución eres tú".

            Si hay un lugar en que las inquietudes deberían expresarse libremente y donde las dudas se acumulan sin remedio, ése es, el de las relaciones amorosas.
 Si la imaginación ha formado siempre parte del amor, parece que hoy en día hemos pasado de las ensoñaciones románticas a las visiones amenazadoras de la separación de la pareja.
            Actualmente en otras culturas, y hasta no hace muchos años en las nuestras, el matrimonio se iniciaba para no acabar hasta que lo interrumpiera la muerte de uno de los cónyuges. Por lo tanto, ambas partes estaban predispuestas a ceder, soportar y condescender. Probablemente hoy,  en nuestra cultura, la conciencia de que si algo no funciona en la pareja ésta puede romperse.
            Llevando esto a cualquier desavenencia o inconveniente, en lugar de restarles importancia a esas situaciones o en vez de buscar soluciones, lo que se consigue es incrementar la desconfianza en la fortaleza de la relación. ¿Entonces, ¿es más difícil conjugar amor y ligereza?
            No, siempre que aprendamos a reconocer haciendo qué demos demasiadas vueltas y vueltas a la relación.
“Sin dudas, nuestras inseguridades afectan al funcionamiento de la pareja” Estado por el cual, la falta de afecto que no es tal, temores a infidelidades que no existen, quejas por falta de atención que se deben a una necesidad desmedida de la misma, basada, no cabe duda en la insatisfacción personal.
            Una persona insegura puede llegar a enloquecer a su pareja y a enrarecer el clima de la relación, llevándola a una situación insostenible que hará necesario incluso consultar a un profesional para poder hacer que el camino vuelva de nuevo y si fuera posible a replantearse.
            Probablemente la persona insegura necesita ayuda para poder plantearse el estar en pareja de una forma estable.

Meditación: El verdadero amigo es aquel que a pesar de saber cómo eres te aprecia.

martes, 20 de marzo de 2012

¿Estamos solos?

              No es fácil medir hasta que punto estamos solos. Ni se trata de calcularlo. Pero se nos ocurre que hay asuntos que nadie averiguará por nosotros, son decisiones que nos corresponden, cansancios que son tan nuestros como quienes somos, momentos que hemos de masticar, situaciones que hemos de afrontar, tiempos que tenemos que vivir con tristeza, llenando infinitos espacios y que solo podrán ser acompañados por nosotros mismos.
            Cada vez nos encontramos más con quienes parecen extraviados en  tantas concentraciones en sus asuntos. En definitiva, perdidos por fijación.
            Sus miradas no hallan aposento y se dedican a otear una y otra vez sin llegar a ver nada nuevo.
            No me atrevería a llamarlo soledad, a la que considero más fecunda y de más largo alcance, Ni siquiera es, sin más, la falta de compañía, aunque no estaría seguro de que no hubiera algo de eso. Quizás me falte la palabra para decirlo. No es melancolía ni añoranza. Lo que sí es verdad, es que no hay modo fácil de aliviarlo. En realidad tiene los ingredientes de una molestia que con dosis de dolor, perdura tanto en nosotros que se hace insoportable.
            Más que incómodo llega a ser desesperante. Pero también en esta ocasión no es cosa de ceder ante el peso de algo que no se deja ver, ni parece posible apartar.
            Tal vez al decirlo encontremos, no la palabra con que denominarlo, ni los términos con que definirlo, pero si a quienes han pasado por nuestra vida sin poder contactar con ellos, pudieran comprenderlo.
            Ya el mero hecho de decirlo comprenderemos que ese sopor innombrable, que sentimos de estar solo, debemos intentar llegar a una solución al menos para superarlo.      Todo es cuestión de mirarlo al menos de frente para ir con sencillez a su lado, sin dejar por ello de caminar.

          Meditación: Una persona puede sentirse sola, aún cuando mucha gente la quiera.