lunes, 20 de mayo de 2013

Secret Garden - Silence Speaks.


Meditación: No podemos hacer grandes cosas, pero sí cosas pequeñas con un gran amor.
Este vídeo pertenece al archivo particular de TBluedrem.


viernes, 17 de mayo de 2013

¿Qué nos quita el sueño?

            Cuantas veces envidiamos aquellos que roncan profundamente, porque creemos que duermen como un “tronco” cuando roncar también en síntoma de mal descanso. Si nos ponemos a pensar; “cuántas cosas nos quitan el sueño”, los síntomas más importantes son: la salud, el dinero y el amor.
            En nuestra vida cotidiana existen multitud de situaciones que nos quitan el sueño, aunque a menudo no seamos conscientes de ello. Diferencias con nuestro jefe, o con los compañeros de trabajo, inestabilidad laboral, dificultades financieras, problemas no resueltos con los familiares o amigos etc. etc.
            Aunque no está tan claro que no se aplique realmente la norma tradicional de las ocho horas. Para conseguir esto, deberíamos desactivar el estrés y la ansiedad para lograr un sueño reparador que nos permita rendir mejor en el trabajo y ser más activos y optimistas en nuestra vida diaria.
            Desgraciadamente la crisis económica que actualmente padecemos, los cierres de empresas, los recortes de ayudas también nos quita el sueño. Todo esto, no nos deja dormir. El estrés y las situaciones de ansiedad que sufre cada vez más gente por el azote de este ciclo económico nos está afectando de lleno al sueño y hace que los casos de insomnios sean cada vez más frecuentes.
            Lo que sí es cierto, es que cada vez dormimos peor. Pocas cosas son tan desagradables como no dormir. Por regla general solemos levantarnos con dolor de cabeza, con torpeza mental y al mismo tiempo padecemos una disminución de nuestra capacidad de concentración.
            La operación de dormir, que parece estrictamente fisiológica, está llena de hábitos, culturales, de manías personales. A unos les molesta el canto de los pájaros. Otros no pueden dormir con luz. Hay quien necesita tener alguna ventana abierta toda la noche, aún en invierno.
            Las personas que suelen dormir poco tienen más tendencia a la obesidad, pero además al día siguiente están cansadas, tienen más somnolencia que el resto, y el riesgo de sufrir accidente se multiplica por dos o tres, dependiendo de la circunstancias. Por ello, si los días en vela se repiten, los especialistas recomiendan ir al médico, ya que éstos están acostumbrados a manejar estos problemas, puesto que son los más experimentados en estas situaciones.
            Lo más misterioso de dormir, son los sueños. Por eso debíamos tener en cuenta si recordamos los sueños o repetimos frecuentemente el mismo tipo de sueño. O quizás somos propensos a soñar situaciones angustiosas
            La mayoría de las necesidades del sueño caen dentro del margen predecible de horas según la edad de cada persona, puesto que cada uno es un ser único con sus propias y específicas necesidades de sueño.

Meditación: Pasamos la mayor parte de nuestra vida soñando, sobre todo cuando estamos despiertos.

martes, 14 de mayo de 2013

¿Cómo serán esos besos?

           ¡Qué de besos recibimos! Y tú me dirás. Pues sí, a lo largo de nuestra vida todos nos damos besos mutuamente. Pero, perdón; no me refiero a los besos que nos damos en persona, sino a los que continuamente y diariamente nos mandamos a través de correos electrónicos, chat`s, comentarios, etc. etc. La pregunta es: esos besos ¿cuándo se reciben? ¿Llegan alguna vez? Porque la verdad, es que están ahí, ¿dónde? No lo sé. Pero están; puesto que se dieron desinteresadamente con mucho cariño y afecto.      
            Hay quien tiene en  su haber miles y miles. Pero ¿cómo son esos besos? Esos son besos de palabra. Sí, aunque a todos nos gusta que a final de cualquier comentarios nos terminen diciendo “Adiós, muchos besos”, “Un beso grande para ti” o “Besotes grandes, etc. Esos besos cierran dichos comentarios por boca ajena y encuentran en ellos el anticipo de lo que se supone que habrá de venir o suceder.
            En verdad eso es una deuda y, las deudas deben pagarse. Todos deberíamos recibir esos besos-palabra que adeudamos y que nos vienen de la boca de alguien, que  nos donó directa y claramente, y que fue pronunciado por él o ella a través de un escrito, como si dijera sus palabras en nosotros. Desgraciadamente estos besos, no son la sublimación de un acto del que carecemos, al que solo decirlo lo recibimos. Son besos de palabra. Y las palabras no se poseen previamente, sólo se atisban al ofrecerse. Sólo se presagian.
            No se conoce con certeza cuándo empezó el beso como saludos, pero sí indican los expertos que el beso traspasa los límites del ámbito privado y empieza a utilizarse en público entre personas conocidas como saludo y cercanía a la persona que saludamos.
            Es por ello que la evolución del beso como saludo, podemos decir que es bastante reciente, si nos atenemos a que, hasta hace solamente unos cuantos años, el beso era un tema prácticamente tabú, Por tanto, traspasar esas barreras hasta considerarse un acto socialmente bien aceptado, nos ha llevado mucho tiempo a nuestra sociedad. De hecho hay sociedades en las que, aún el beso no es considerado como una forma correcta de saludar.
            Aunque teniendo en cuenta las condiciones que actualmente está el país, esos besos también estén considerados como “preferentes” y nos serán casi imposible cobrarlos, por mucho que vallamos a la ventanilla de pago y por muchos “documentos” que tengamos en nuestro poder.

Meditación: ¿Besos? Un truco para dejar de hablar cuando las palabras se tornan olvidadas.