viernes, 28 de septiembre de 2012

Un año de reflexiones.

            Nunca fue mi intención hacer un blog de carácter temático, puesto que para eso se debe dominar muy bien el tema a designar. Pero considero que mis temas, son hábiles para todo el mundo; cualquiera de ellos, los hemos vivido alguna vez a lo largo de nuestra vida, y muchos, diariamente.
            Recordar a la sociedad los valores fundamentales de la familia como son el respeto, la amistad, la amabilidad, el amor y sobre todo, el profundo pozo de nuestra conciencia, no es extraño a nadie. Aunque considero que hablar de política hubiera sido muy atrayente, pero nunca tuve la intención de hablar de ello; sencillamente  porque no sé y, es complicado entenderla. Me perdería. ¡Ah, y si lo hiciera, pronto me vetarían el Blog! Al principio temía que se me agotaran los temas pero afortunadamente la sociedad me lo puso muy fácil, porque diariamente me vienen a la mente vivencias  dignas de relatar. Cuestiones que a todos nos surgen.
            En esta época dominada por los números, la imagen, la informática la crisis, la política, es realmente complejo hablar de determinados valores humanos. Pero, la simple intención de escribir algo sobre la vida, es una alternativa sugerente para poder desarrollar algo de sensibilidad sobre los valores éticos y morales.
            Es cierto que en bastantes colegios se escribe cada vez menos y cada vez peor. Pero también es verdad que en ocasiones con solo repasar experiencias vividas, se consigue despertar la afición a escribir. Quizás todo sea cuestión de echarle un poco de imaginación, llevándolo al modo de reflexión.
            En muchos de estos pequeños artículos, solo busco descubrir el sentido de la vida, a través de meditaciones, buscando  la comprensión de esos seguidores, y de todos aquellos que me rodean, para acabar en mi interior con una sensación de esperanza.
            Me he ocupado en ocasiones de cosas sin importancia, y  a veces no supe valorar muchos momentos importantes de mi vida. Ahora y de esta forma, quedan atrapados en mi memoria, porque cuando esperas lo mejor de la vida y sin pensarlo, tus ilusiones se van sin poder entender “el porqué” te sucedió a ti… es muy triste.
            Muchos amaneceres, al despertarme me pregunto: ¿sabré perdonar? Y respondo a esto, con un suspiro de resignación. ¿Qué te podría decir?... creo que sí. Ya he perdonado a muchos, aunque ya no siento lo mismo que antes, puesto que la soledad me ha acompañado en mi vida. Te podría decir que mi niñez no fue nada fácil, es más, yo digo que no tuve infancia, pero si tengo muchos recuerdos. Muchas veces me digo que la soledad es mi única compañera en mi vida que por más que trate de dejarla, ella no me va a soltar.
            Todos tenemos el hábito de sentirnos ofendidos por lo que te hacen otros, (en realidad nadie te hace nada); todo desaparece cuando conocemos la fuente de las “ofensas”. Cuando nacemos todos somos auténticos. Pero nuestra verdadera naturaleza, llega un momento que es oprimida siendo substituida artificialmente por conceptos de la sociedad que diariamente nos presiona.

Meditación: Nunca se ha logrado nada sin entusiasmo.

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viernes, 21 de septiembre de 2012

¿Se puede vivir sin amor?

          Que difícil pregunta, ¿verdad? No obstante, a pesar de las múltiples opciones y de las tentaciones de soledad, siempre perdura el deseo del “laberinto amoroso”; el deseo de la pareja estable nos persigue a pesar de los riesgos. El amor al mismo tiempo de herir, nos abre las entrañas. Nos deja desnudo. Por eso nos protegemos y le ponemos candados al amor cobijándonos en la soledad de un corazón blindado.
            Con el tiempo hemos ido redefiniendo el concepto de la pareja y los roles de cada uno, y hemos  terminado, llegando a una sociedad en la que cada uno le cuesta más ver a través de la hipocresía de la gente. En realidad nunca decimos lo que pensamos, ni hacemos lo que queremos. Pero a veces el amor irrumpe con fuerza y nos empuja a entrar en el “laberinto”. No hay que tenerle miedo al laberinto, sino aprender la ciencia del extravío: para amar hay que saber perder, quien quiere ganar siempre será incapaz de amar. Quien tiene miedo a perderse no puede amar nunca porque, en realidad ama más esa parte tuya que temes perder. En el amor la derrota es también una victoria.
            Pensándolo bien, el amor es como un cántaro roto y toda la vida es un intento de restaurar esa preciosa vajilla. Por eso el amor es tan intenso y doloroso, porque nace de una fractura real de nuestro ser, de una verdadera hendidura, hecha en nuestro corazón.           Hay una teoría que la explicaré a mi manera, aunque es posible que muchos de vosotros no estéis de acuerdo conmigo. El amor es posible pero se complica porque lo confundimos con el sexo. El sexo es necesario para el amor, pero no lo suficiente.
            El sexo es la chispa que enciende el fuego, mientras que el amor es el aceite que mantiene la llama encendida. El sexo es la flor del amor, pero no el fruto. Si buscamos solamente la belleza de la flor, no podremos saborear la dulzura del fruto. El amor es fácil de explicar, fácil de entender, pero difícil de practicar. La inteligencia no sirve para comprenderlo, la belleza no lo seduce, el estatus social no le impresiona, pero viene como un niño cogido de la mano cuando se encuentra en una persona sincera.
            A todo esto nos preguntamos; ¿a quién amar?, ¿cómo amar?, ¿cómo escoger con quien compartir el sinuoso trayecto de la vida? La primera condición es que los amantes tengan una fe similar en la pareja. Hasta cierto punto la pareja es un acto de voluntad y habrá que asegurarse de que nuestro compañero tiene idea parecida a la nuestra.
            Por lo tanto, no esperes comprender lo que amas, ni hacer feliz a la persona que más quieres. Amas sin el folleto explicativo de la comprensión. Saborea la perplejidad del amor y haz que el cariño no obedezca al gusto. Actúa como si la felicidad del otro dependiera solo de ti, aunque no sea cierto, y mantén cerca de ti, una cierta expectativa de desencanto, porque en cualquier momento el amor es, a menudo intransitable.

Meditación: Hay personas que nos hablan y ni la escuchamos; hay personas que nos hieren y no dejan cicatrices pero hay personas que simplemente aparecen en nuestra vida y nos marcan para siempre.

Secrets of my heart - Ernesto Cortazar.


Meditación: Se habrán dicho muchas cosas, se habrán escrito muchos libros, pero mientras tu corazón no lo sientas, nada sabrás del amor verdadero.

Mi agradecimiento a ricantolar, autor de este vídeo.