martes, 5 de abril de 2016

Palabras y amistad.

           Necesariamente para que exista una verdadera amistad, la palabra debe estar unida a este sentimiento. Si no existe la palabra, jamás podríamos sentir el profundo sentido de la amistad. Sin ellas todo se convertiría en un triste y efímero recuerdo, que con el tiempo haría que todo desapareciera. Siempre que hablamos sin pensar se malogran las propias creencias. Por eso, las cosas mejores y más hermosas, deben comunicarse a través de la palabra, para que éstas lleguen al corazón.
           Sé que a veces existen obstáculos ante esa necesaria comunicación, pero el ser humano necesita estar comunicado para poder relacionarse. Cuántas veces hasta los silencios hablan, y allá donde se crucen dos seres humanos, es realmente imposible que no surja el vínculo de la palabra, aunque éstas sean de escasa brevedad. Siempre se ha dicho que la amistad es uno de los sentimientos más noble que las personas pueden realizar, así cuando aceptamos el compromiso de vivirla, no es necesario la cantidad de tiempo que podamos compartirla, si no la calidad que empleamos para utilizarla.
           Muchas veces hablamos para ayudar a otros, para demostrar que nos preocupan situaciones que incluso pueden que no nos afecten directamente, pero necesariamente es la única forma de poder establecer el vínculo de una verdadera amistad. Sé que ante esto, existen lados oscuros que hacen imposible que la palabra fluya, debido al temor o miedo a sentir lo que decimos. Pero nunca deberíamos permanecer en silencio por la sencilla razón de que eso paralizaría el vínculo de la amistad.
           Es cierto que todos pasamos por momentos de crisis, desconciertos, dudas, etc. que es posible que nos lleven a encerrarnos en nosotros mismo. Entonces es cuando es necesario acudir a la reflexión y al diálogo, lo cual nos llevará a analizar todo lo ocurrido y a la búsqueda de soluciones o diferentes alternativas.  El silencio nunca es bueno. Comprendo que nos podemos equivocar, pero debemos buscar soluciones reparadoras y, solo a través de la palabra encontraremos aquella solución que haga que podamos entendernos.
          Siempre he reconocido que la amistad soporta mejor el tiempo. Con un amigo cooperamos y no competimos, sabemos lo que cada uno siente y piensa del otro, por eso decimos que el nivel de amistad siempre es un pacto tácito que debería perdurar sin tener en cuenta esos rencores que por desgracia permanecen en nuestro interior. Aunque a veces pienso: ¿por qué ese temor a comunicarnos? Sigo diciendo que la única forma de entendernos es a través de la palabra. ¿Por qué resistirse a ella? ¡Es temor a uno mismo!
          Una verdadera amistad no entiende de distancia, de horarios, ni tiene fecha de caducidad. Es una relación donde buscamos y ofrecemos apoyo mutuo. Un buen amigo nunca anula al otro, sino que lo ayuda a superarse, estando siempre dispuesto a escuchar y a comunicarse por medio de la palabra. A pesar de todo existen personas reacias a la comunicación. ¡No puedo entenderlo! Es posible que a través del tiempo se hayan ido acumulando visiones erróneas debido a equivocaciones mal interpretadas que no nos permitan ver el verdadero control de la razón.
 
Meditación: Es muy difícil encontrar un buen amigo, pero más difícil aún es olvidarlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario